Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors

Hacer de Camilo Torres Restrepo un Legado Vivo. Una conversación con Eberhar Cano Naranjo

La memoria no solo pasa por el recuerdo, pasa también por la imaginación que se reinventa y encuentra la forma de cobrar vigencia. La campaña Camilo Torres Restrepo 60&100pre Legado Vivo se propuso encontrar en Camilo las potencias que su figura encierra, esas capaces de librar batalla en un mundo como el nuestro, uno que exige ser transformado de forma eficaz. Hablamos con Eberhar Cano Naranjo, quien nos compartió las perspectivas, alcances y repertorios de acción generados por la campaña.

 

L&L: Desde febrero hemos podido observar una interesante dinámica mediática, una campaña llamada #CamiloTorresRestrepo60&100pre Legado Vivo, que se ha nutrido de una serie de publicaciones, de eventos, de convocatoria a eventos, de piezas gráficas, entre otras acciones,  alrededor de Camilo Torres. ¿Qué es exactamente #CamiloTorresRestrepo60&100pre? ¿En qué consiste? ¿Cómo se está llevando a cabo y qué finalidad tiene?

 

E.C.N.: La campaña Camilo Torres Restrepo 60&100pre, surge a partir de un acumulado que se trae hace años desde diversas organizaciones alrededor de la memoria de Camilo, especialmente desde lo realizado en  el cincuentenario de su muerte en el año 2016, motivados porque las conmemoraciones alrededor de la memoria de Camilo trascendieran más allá de lo que nosotrxs en su momento llamamos el quincefebrerismo.

Partiendo de eso que se logró entre el 2013 y el 2018, se pensó, dado también el contexto del hallazgo de los restos del cuerpo de Camilo, retomar una propuesta de trabajar la conmemoración de Camilo en clave de proceso. Ahí nace la articulación de pensar en que justo a los 60 años de la muerte Camilo Torres y de encontrarse coincidencialmente sus restos, se empata con la conmemoración de los 100 años del natalicio de Camilo. Así nace la campaña 60&100pre, desde esa idea de generar proceso, de volver a articular, de potenciar los ejercicios que se tienen alrededor de múltiples aristas de la memoria y múltiples actores sociales, de cara a encontrarnos a trabajar y, sobre todo, poder actualizar el pensamiento de Camilo. 

De paso, aprovechamos el contexto del hallazgo de los restos del cuerpo para disputarnos el escenario de memoria del país desde cuatro puntos específicos:

  1. El esclarecimiento total: creemos que con el hallazgo del cuerpo lo más importante es que el Estado colombiano debe esclarecer realmente cuáles fueron los hechos que llevaron a la muerte a Camilo, dado que hay una necesidad para el país, una deuda de verdad histórica, de saber acerca de su caída en combate y principalmente sobre su desaparición. Porque sí, nosotrxs reclamamos a Camilo Torres como una persona desaparecida por el Estado colombiano. 
  2. Acto de reconocimiento y de perdón público: dado que a Camilo no solo se le dio de baja en combate, sino que también se desapareció su cuerpo, el Estado colombiano ha de reconocer el daño irreparable causado a su familia, compañerxs y organizaciones sociales a lo largo de seis décadas. 
  3. Política pública: desde diversas organizaciones y con base en avanzados debates que hemos sostenido, consideramos importante un avance en la construcción de una política pública que reivindique el lugar que Camilo Torres Restrepo tiene en la historia nacional. Esto, dado que es necesario comprender a Camilo más allá de “sus fases”, como popularmente se le referencia, para así encontrar y aprehender la integralidad en su pensamiento y acción.
  4. Reconocimiento de Isabel Restrepo como madre buscadora: encontramos necesario que el Estado y en especial la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas , reconozcan a la madre de Camilo, Isabel Restrepo, como una madre buscadora, quien desde el primer día de la muerte de su hijo exigió el cuerpo y le fue negado hasta su último día de vida. 

Así entonces, la campaña 60&100pre es eso: un gran acumulado alrededor de la memoria de Camilo y de apuestas por la memoria de Camilo que se han sostenido durante seis décadas. Que comprenden la relevancia histórica que tiene el hallazgo de los restos del cuerpo de Camilo y se preguntan acerca de las formas en la que esto puede incentivar la reflexión sobre su papel en la historia de nuestro país, en la historia de la academia, en la historia de las luchas sociales, en la historia de la revolución en Colombia. Entenderlo hasta su centenario —hasta la conmemoración de su natalicio número cien— nos permite actualizar permanentemente su pensamiento para así enraizar las nuevas realidades que tenemos en nuestros escenarios de lucha.

 

L&L: Mencionaste que en el cincuentenario, en su apuesta de superar el quincefebrerismo, se intencionó una jornada de largo aliento a nivel nacional alrededor de, por ejemplo, instituir el mes del amor eficaz. Así mismo, en la conmemoración de los cuarenta años, así como en los treinta, también se realizaron en Colombia actividades alrededor del legado de Camilo. Vemos que ha sido una tradición que se fogonea aniversario tras aniversario, hasta hoy, en donde seis décadas después se sigue insistiendo en su Legado Vivo. ¿A qué nos referimos cuando decimos legado vivo? ¿Por qué insistir en el rescate de una figura histórica como la de Camilo Torres Restrepo?

 

E.C.N.: Así es, el remolquete del mes del amor eficaz surge en esa disputa en el cincuentenario de superar el quincefebrerismo. Se hablaba de amor eficaz porque lo que planteábamos era que si Camilo nació el 3 de febrero, era necesario conmemorar también su natalicio. Fue muy importante para nosotrxs, también muy bello, ver cómo tras ese cincuentenario se dejó impregnada la huella del mes del amor eficaz. Después del 2018 se empezó a ver en las organizaciones y en las conmemoraciones que se hacían cada año la palabra el mes del amor eficaz, incluso luego se vivió el año del amor eficaz. 

Y precisamente ha sido con esa tradición de rescatar su memoria año tras año, década tras década. que nosotrxs como campaña levantamos nuevamente las banderas. Hablar de un legado vivo es hacer la tarea de ampliar el espectro y nuestro entendimiento alrededor de lo que implica comprender lo que Camilo nos dejó; desde lo social hasta lo político, pero también desde lo académico y lo militante. 

No se trata solamente de darle un apellido a una campaña,  antes bien, hacer mención directa a su legado vivo, implica abordar todo lo que sostiene la memoria de Camilo, comprenderlo a la luz de las realidades que hoy por hoy se ciernen sobre nosotrxs. No se trata tampoco de caer en la trampa de preguntarnos ¿Qué haría Camilo hoy?, no. Nuestra idea rescatando su legado es precisamente alejarnos de estas nociones para acercarnos de la manera más precisa a sus formas de entender y actuar en el mundo. Es menester que Camilo sea revisado, actualizado, contextualizado y, sobre todo, difundido. Es increíble pensar que en Colombia, su país de nacimiento y muerte, de acción y obra, existen muchas personas que no lo conocen, que de referenciarlo no saben qué hizo, ni qué dijo, ni qué pensó. 

Hablar del legado es preguntarnos cómo vamos a sostener algo que consideramos importante que, que aporta a las reflexiones y posibles transformaciones de unas realidades como las nuestras, tanto locales, como regionales y nacionales, incluso en el plano internacional. La potencia que tiene la connotación del legado vivo es la constatación de que las cosas se sostienen en la medida en que vamos remándola, en la medida en que vamos remando por el río, avanzamos. Asumimos que es importante volver sobre Camilo porque fue una persona que, en su momento histórico, se situó de forma muy concreta en determinadas luchas, haciendo uso de ciertas categorías y encarnando una praxis que aún no hoy día sigue estando vigente para librar batalla contra todo aquello que nos flagela, humilla y apoca. Rescatar su legado vivo es rescatar su posición en el mundo, una posición que permitió desde varios frentes, el militante, el sociológico, el educador, el comunal, elaborar una estrategia de construcción de un futuro distinto, revolucionario.

 

L&L: Es paradójico el aprieto en el que nos encontramos, por un lado, el ejercicio del rescate histórico está encaminado a hacerle frente al olvido de la memoria de un legado como el de Camilo, sin embargo, y por otro lado, la confrontación directa también se hace necesaria cuando, por ejemplo, sujetos como Gustavo Petro, en su facultad de presidente de Colombia, vuelve sobre la figura de Camilo pero de forma en la que manosea, tergiversa y malogra su legado: una pueril y desafortunada instrumentalización de su memoria. Y así como él, varios sectores políticos replican lo mismo. En ese orden de ideas, uno en donde hemos de remar a contrapelo no solo del olvido, sino también de la tergiversación de su figura histórica y legado, ¿a qué nos referimos cuando hablamos  de Camilo y el camilismo? Y más particularmente, ¿cuáles son esas herramientas que Camilo y el camilismo nos ofrecen para comprender e intervenir nuestra realidad concreta? 

 

E.C.N.: En Colombia y en buena parte de Latinoamérica, comprendemos al camilismo no como algo dado que nos enmarca dentro de los límites de la veneración a una figura estática, por decirlo en términos teológicos: el séquito a un profeta o algo por el estilo, no. Para nosotrxs, el camilismo es una categoría, una fuerza social sobre la que nos recogemos, bajo la cual nos aglutinamos diferentes fuerzas vivas de la sociedad que creemos convencidamente que todo camino de emancipación ha de estar determinado por la posibilidad de prescindir de lo que nos separa para insistir en lo que nos une. El camilismo, entendemos nosotrxs, es la posibilidad práctica de avanzar en un programa de lucha conjunta que encuentra unidad en la diversidad, que sabe que solo son realizables las batallas que se centran en lo concreto y que reposan sobre un acumulado popular multitudinario y sólido. El camilismo es la oportunidad de practicar ese amor eficaz del que tanto nos habló Camilo, la posibilidad de juntarnos entre todxs, de hablarnos entre nosotrxs para organizarnos conjuntamente.  

Tal cual como lo mencionas, al camilismo y a Camilo se les ha usado como una suerte de remolquete, para algunos sujetos y sectores políticos que en determinadas ocasiones han posado para la foto en un evento rutinario. Y es cierto que detrás de eso habrán buenas intenciones, sin embargo, en ocasiones esas intenciones provocan todo lo contrario a lo que, en principio, el camilismo apunta. A decir, precisamente lo de Petro evocando la figura de Camilo en un discurso protocolar da cuenta de las nociones que se tiene en ese sector político, por ejemplo, una mención transaccional que en nada conversa con una práctica comprometida, liberadora. 

Sin embargo, esos son los gajes del rescate de la memoria, será siempre un escenario en constante disputa. Y en cierto modo eso está bien, es precisamente lo que nosotrxs encarnamos en la campaña, la oportunidad para hacerle frente a esas otras formas de olvido, que recuerdan, sí, pero que resultan olvidando al fin y al cabo. En la campaña nuestra apuesta es por ese camilismo que se construye desde y para la periferia, ese camilismo que se hace a fuego vivo del trabajo de los sectores oprimidos.  Lo que proponemos es hacer del camilismo algo que nos ubique, a nosotros los sectores reunidos, en discusiones acerca del cuidado, de la organización, del junte entre los variopintos actores sociales, para poder estar a la altura de lo que nuestro momento histórico nos exige. No solo para su entendimiento, también y sobre todo, para su transformación. Es precisamente eso lo que hacía Camilo.   

 

L&L: Hemos visto que la campaña ha realizado una serie de actividades, que se extienden desde conversatorios, hasta exposiciones gráficas, pasando por proyecciones de material visual y producción de artículos literarios. Incluso se contó con la visita de compañerxs internacionales en el marco de las conversaciones propuestas. ¿Qué más se tiene pensado realizar? ¿En qué consisten las actividades que restan? ¿Qué más se viene para la campaña?

 

E.C.N.: Desde la efeméride de Camilo se han venido realizando en diferentes puntos del país una exposición gráfica itinerante: 60 años 60 carteles. También hay una instalación en Cuba y próximamente se realizarán en Venezuela, Argentina y cabe la posibilidad de que cruce también el océano. La idea es seguir insistiendo en esas instalaciones gráficas itinerantes que han sido y seguirán siendo la excusa para convocar eventos, conversatorios, foros y todo lo relacionado a las discusiones vigentes acerca de Camilo.

La Universidad Pedagógica Nacional desde el año pasado ha trabajado en una apuesta bastante valiosa: la de pensar en los educadores y las educadoras del año. El pasado fue, por ejemplo, Orlando Fals Borda, y el de este año es Camilo Torres Restrepo. Esto da cuenta de cómo desde estos sectores que en ocasiones han sido tan herméticos a este tipo de apuestas, se han dado las discusiones pertinentes para situar en el centro del panorama estos ejercicios de memoria que son indispensables para las fuerzas sociales. 

En este orden de ideas, junto con la Pedagógica estaremos publicando una importante producción de material editorial. Actualmente se están reeditando los libros Cristianismo y Revolución de Camilo Torres y Camilo. Mirar y Juzgar… Soñar y Actuar… Impactos y Proyecciones del padre Javier Giraldo. Asimismo, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo) acabamos de lanzar Colección Frente Unido —en la cual Lanzas y Letras participó—, una compilación de todas las entregas del periódico en sus tres épocas. Y estaremos publicando también un libro de las postales sobre Camilo.

Eso en el corto y mediano plazo. En el largo plazo,  posiblemente reeditaremos la obra biográfica de Camilo Torres a cargo del monseñor Germán Guzmán Campos, y finalmente publicaremos un libro acerca de un tugurio en Medellín llamado Camilo Torres Restrepo, en donde se realizará un diagnóstico detallado de todos los barrios, lugares, territorios que en Colombia llevan el nombre del sacerdote. 

Si bien en Colombia históricamente se han rescatado e incentivado los procesos de memorias militantes, consideramos es fundamental también insistir en la memoria con una perspectiva y un enfoque que vuelva sobre los procesos sociales, las luchas colectivas, los avances en materia de procesos históricos y los legados que han permanecido durante años. Así entonces, estamos abriéndonos camino hacia la posibilidad de realizar unas instalaciones de placas conmemorativas en los lugares en donde el dato histórico nos indica que Camilo estuvo. Tenemos registro de los sitios y territorios en donde Camilo estuvo, trabajo, formó, educó y toda actividad a la que entregó su disposición, y la idea es generar una estrategia para recorrer todos esos lugar, así como él lo hizo, e instalar unas placas que indiquen su huella en ese lugar. 

Nos dedicaremos también a recuperar los bustos de Camilo que a través de los años se han curtido por el descuido, o que también han sido destruidos y vandalizados. Desde hace décadas en Colombia, y en concreto en Cali, Bogotá, Medellín, Barranquilla y Barranca, existen unos bellos bustos de Camilo, la actividad que nos trazamos es recuperar y remodelar todas esas esculturas de las que tenemos información. Esto también en ese mismo ejercicio de la recuperación de memoria y de la disputa directa por nuestros símbolos y su legado. De la mano de esta recuperación, pretendemos realizar una campaña de divulgación del semanario del Frente Unido en su primera época.

Y sin lugar a dudas, la tarea más importante que se avecina es lograr la consolidación articulada de todas las organizaciones e individualidades que componemos la campaña. Volviendo sobre lo que conversamos de Camilo y el camilismo, nuestro horizonte apunta a lograr una organicidad que nos permita ir más allá de Camilo mismo y tener maniobra de acción en lugares comunes que desde lo popular se disputan, construyen y conforman. Somos once ciudades las que en este momento estamos sosteniendo la campaña y hacer de Camilo un Legado Vivo pasa por eso, por lograr constituir un engranaje que nos permita prescindir de lo que nos separa para insistir en lo que nos une: un proyecto de liberación claro, de nostrxs para nosotrxs.

Autor

Producción editorial del equipo de la Revista Lanzas y Letras. www.lanzasyletras.com