Aceptar que nuestra militancia política de izquierda no está exenta de actitudes y prácticas abiertamente machistas es el primer paso. “¡¿Cómo puedo ser machista?! ¡Si soy anarquista!” Se pregunta el activista estadounidense Chris Crass* en este llamativo relato. [Portada: Three Studies for Portrait of George Dyer (on light ground), del artista Francis Bacon].

Esta historia se desarrolla en una cárcel, aunque no lo parezca. Más exactamente, en un místico lugar renombrado pomposamente como “Territorio de sueños, siembras, saberes y esperanzas”. Tal vez de manera irónica, fue en medio de aquellas diminutas celdas donde, con una amplitud casi privilegiada, se observó de mejor forma el relato fracasado de nuestra […]