Foto: EFE

Las ´jóvenas´ colombianas también gritamos: ¡Ahora que sí nos ven!

“Leyendo ´Feminismo para Jóvenas´ encontré una posibilidad de catarsis: la rabia y las lágrimas se fueron transformando en posibilidad de cambio”, cuenta Pilar Lizcano*, quien trabajó en la edición del libro en Colombia.

Feminismo para jóvenas. Ahora que sí nos ven (ChirimboteLa Fogata, 2018) es un libro transgresor en su portada, título y contenido. Un libro que nos interpela, nos enamora, con multiplicidad de voces —algunas alegres, otras rabiosas, pero todas poderosas—. Es una creación colectiva elaborada por distintas jóvenas de Argentina y otros países, pero cuyas historias bien pueden ser las de tantas colombianas, mujeres, lesbianas, trans, adolescentes o adultas que apostamos a construir un mundo libre y justo.

El libro reúne más de 40 relatos compilados por Nadia Fink (autora de la serie para niñas Antiprincesas) y Laura Rosso, e ilustrados por Nicolás “Sipe” y Pitu Saá, el ilustrador de las Antis… La referencia no es casual: en Feminismo para jóvenas, “las antiprincesas crecieron y dejaron de esperar ser besadas por el príncipe” como dice el prólogo.

Cada vez que se decide hablar sobre violencias contra las mujeres y disidencias sexuales esperamos encontrar cifras que nos permitan entender por qué es necesario hablar de feminismo… Debemos comprender que la lucha trasciende las cifras que, si bien son escalofriantes, no nos permiten dilucidar toda la potencia transformadora de las mujeres que decidimos alzar nuestra voz y decir ¡basta! a un sistema que nos invisibiliza, nos violenta y nos mata.

No es fácil demandar soberanía sobre nuestros cuerpos; eso implica sobreponerse a los prejuicios morales de una sociedad machista y patriarcal. Por eso, para tomar consciencia, desde la adolescencia, desde la juventud, desde cada lugar que ocupamos, necesitamos comprender desde las voces cotidianas lo que sucede, porque seguramente a nosotras también nos ha pasado, sentir temor de amar libremente, de expresarnos, de salir a la calle a bailar,  encontrarnos con amigxs o pensar un mundo diferente.

Feminismo para jóvenas propone un diálogo generacional. Apuesta a desdibujar la idea de niñas y jóvenas que se mantienen al margen de la disputa por sus derechos; demuestra que hoy el feminismo es global, y nos encuentra juntxs en la libertad que buscamos para nuestros cuerpos, diversos y disidentes.

Por eso decidimos escapar del estereotipo tan bien descrito por Virginie Despentes: “El ideal de la mujer blanca, seductora pero no puta, bien casada pero no a la sombra que trabaja pero sin demasiado éxito para no aplastar a su hombre, delgada pero no obsesionada con la alimentación, que parece indefinidamente joven pero sin dejarse desfigurar por la cirugía … esta mujer blanca que nos ponen delante de los ojos, esa a la que deberíamos hacer el esfuerzo de parecernos.”

Foto: @prodymil

Cuando se dan cuenta que ya no somos más esas mujeres, que renunciamos a esos modelos, nos señalan, como si quisieran recordarnos que no tenemos la posibilidad de ser libres, de salir a bailar solas, de querer tomarnos una cerveza sin estar acompañadas de un hombre.

Leyendo este maravilloso libro vamos comprendiendo que, así como Feminismo para Jóvenas fue una creación colectiva, el feminismo también debe ser una apuesta colectiva de todas: las jóvenas y adolescentes, estudiantes, amas de casa, madres, negras, mestizas, pobres, indígenas, con discapacidad, trans, lesbianas, etc.

Es hora de renovar las consignas. Es necesario irrumpir en todos los escenarios, incomodar, es necesario que sientan que estamos aquí. Si queremos hacernos cargo, es nuestra labor dejar un mundo con más purpurina, colores y amor a quienes vengan después.

Leyendo Feminismo para Jóvenas encontré una posibilidad de catarsis: la rabia y las lágrimas se fueron transformando en posibilidad de cambio. Juntas somos poderosas, pero nos hace falta estar más juntas, entendernos desde la diferencia y la debilidad, que todo eso que usa el patriarcado para separarnos sea nuestra fortaleza: “Amarse es una forma de resistencia frente a la barbarie”, sostiene la escritora y docente Coral Herrera en las páginas del libro. Hagamos de la sororidad una forma de vida, encontrémosle nuevos significados al amor, seamos compañeras, amigas, hermanas, amantes… lo que sea, pero nunca más enemigas.

El libro también nos invita a deshacer la idea patriarcal del amor: “Nada de esto, aunque pueda entusiasmar, es en realidad sencillo. Que una puede tener toda la teoría y la certeza ético-política de lo que hace y piensa, pero eso no es garantía, aunque sí impulso”, propone la mexicana Magalí Sánchez García en las páginas de Feminismo para jóvenas. Del caos siempre nacen nuevas cosas, no tengamos temor a la opacidad de la tristeza y la confusión, porque en el camino encontraremos una certeza y es que el feminismo llegó para incomodar, el feminismo llegó para quedarse, y para cambiarlo todo.

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En línea: http://www.lafogataeditorial.com/libros/feminismo-para-jovenas-ahora-que-si-nos-ven

Quién

Pilar Lizcano
Pilar Lizcano
Licenciada en educación especial. Integrante de la Editorial La Fogata y de Ciudad en Movimiento.

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