Daniel Quintero, ¿un uribista solapado?

“Independientes” y “alternativas” son algunas de las campañas que alcanzaron las alcaldías municipales de las principales ciudades. ¿Qué tan ciertos son sus discursos? ¿Qué retos impone al campo popular oponerse a este tipo de gobiernos?

Candidaturas con discursos de independencia y alternatividad ganaron las elecciones recientes en varias ciudades del país. Sin embargo, hay varias de ellas que no dan buena espina.

“Independencia” y “alternatividad” se han convertido en las nuevas palabras en la política contemporánea. Miren no más a Carlos Fernando Galán: amigo de Vargas Lleras, de Peñalosa y jefe de Cambio Radical durante varios años, que decía ser independiente, mientras firmaba contratos por 10 mil millones de pesos con la Alcaldía de Bogotá y financiaba su campaña con recursos públicos. ¿O será que habla del Independiente Medellín? ¿Del Independiente Santafe?

Las decisiones que, por tomar un ejemplo, ha comenzado a tomar Daniel Quintero Calle, alcalde electo de Medellín, permiten preguntarse si realmente el suyo es un gobierno “alternativo” e “independiente”, como se dijo en campaña.

Juan Carlos Vélez Uribe, uribista de pura cepa, que se hizo famoso por reconocer que en la campaña del “no” al plebiscito de los acuerdos de paz el Centro Democrático dijo mentiras para difundir miedo e intencionar la votación, fue nombrado por el alcalde electo de Medellín para coordinar el empalme en temas de seguridad en la capital antioqueña. No quiere decir que vaya a ser el secretario de esa cartera, pero, con esta decisión, ¿qué supone uno?

Entonces yo no termino de entender, ¿será que en la ciudad donde hay un mayor control territorial de estructuras narcotraficantes y paramilitares, un gobierno que se hace llamar alternativo le va a dar continuidad al modelo de seguridad uribista? Igual que Juanita Goebertus, Quintero Calle parece no tener problema con el hecho de que la visión uribista de la seguridad, incluya crímenes de lesa humanidad: ya vimos cómo durante el gobierno Uribe se cometieron algunos de los crímenes de Estado más escabrosos de las épocas recientes, como la fosa que la JEP está descubriendo en Dabeiba, Antioquia.

Quintero Calle fue viceministro del gobierno Santos, es decir, santista. Igual que Juanita Goebertus. Ahora, no olvidemos que los santistas antes fueron uribistas, cuando con la mano dura, las AUC y el asesinato aplazado se quisieron resolver por la fuerza los problemas que las injusticias y la desigualdad crearon.

La decisión de Daniel Quintero de nombrar como jefe de empalme en temas de seguridad al señor Vélez Uribe es la muestra de lo falso de su discurso de alternatividad e independencia.

Esperemos que la política de seguridad del gobierno Duque no sea la que aplique el señor Vélez con la venia del alcalde uribista disfrazado de independiente. Ya hemos visto los resultados: niños bombardeados, jóvenes asesinados en la calle por la Policía, intentos de secuestro por parte de la Fuerza Pública en carros particulares, aumento de la inseguridad ciudadana. Mientras tanto, los funcionarios encargados de la seguridad, preocupados porque la ciudadanía está “susceptible” y porque en el Vichada se roban la ropa de los colgaderos.

Dos cositas para cerrar y una pregunta:

* Un reto importante se abre para Estamos Listas, primer movimiento político en Colombia conformado mayoritariamente por mujeres, y la única lista realmente alternativa en el Concejo de Medellín. Se declararon en coalición de gobierno, aun teniendo una agenda de protección de derechos, sobre todo para las mujeres, víctimas de los modelos represivos de seguridad. ¿Si se consolida la presencia uribista en el gobierno de Quintero Calle, Estamos Listas va a cogobernar con el uribismo?

* Con antecedentes menos uribistas, pero con una tendencia represiva también y quejas de varias organizaciones sociales nacionales, como la Cumbre Agraria y la Organización Nacional Indígena de Colombia, llega a la Secretaría de Gobierno de Bogotá Luis Ernesto Gómez. Otro que posa de alternativo, pero son solo los tenis.

Finalmente… ¿No dijeron que Uribe perdió en su tierra? Amanecerá y veremos.

Quién

Sebastián Quiroga Pardo
Sebastián Quiroga Pardo
Politólogo de la Universidad Nacional. Vocero Nacional de Cuidad en Movimiento y el Congreso de los Pueblos. Representante legal de La Fogata Editorial. Candidato al Concejo de Bogotá (2019) por el Polo Democrático Alternativo (PDA)

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